viernes, 29 de agosto de 2008

¿Por qué hoy se celebra el día del abogado?

  • El día del abogado evoca el aniversario del nacimiento de Juan Bautista Alberdi. La conmemoración tiene por tanto un sentido y relevancia especiales pues Alberdi fue un abogado prestigioso que ejerció activamente la abogacía pero fue, también, un ejemplo de civilidad que creyó en el poder de la ley para cambiar la realidad, difundió en condiciones difíciles un modelo de país sobre el respeto de los derechos individuales y, en fin, fue inspirador y artífice de la Constitución de 1853, a cuyo amparo se fundó, ordenó, institucionalizó y se hizo grande la República.
En este día, los abogados honramos su figura, comprometiéndonos a seguir su ejemplo y guardar devoción por la justicia y el derecho.
En un país resignado a la crisis, donde manda la emergencia permanente, faltan condiciones de seguridad, crece la desconfianza en la justicia, a diario surgen nuevas formas de corrupción y la gente pasa delicadas situaciones de rivalidad, enfrentamiento y conflicto, el abogado debe reconocerse como hombre de derecho, defender sin respiro las instituciones, reclamar la plena y estricta vigencia de la ley, oponerse a todo sectarismo y luchar por un Poder Judicial justo, fuerte, honesto e independiente.
El país recuperó la estabilidad democrática. Pero todavía tiene mucho por delante para restablecer la verdadera vigencia de las instituciones, lograr el respeto sin fisuras de la Constitución Nacional y, fundamentalmente, la instauración de las formas republicanas de gobierno por el funcionamiento irrestricto de los tres poderes del estado, cada uno en el ámbito que le es propio, sin recortes o restricciones.
El respeto de los dirigentes por la ley, la justicia y el derecho es materia pendiente, pese a que no hay otra manera de establecer el estado de derecho.
La ciudadanía se sentirá honrada y respetada cuando vea que sus gobernantes honran y respetan la ley de todos. Esa es la manera de asegurar las instituciones, ganar la confianza externa y establecer modos justos y reales de administración, distribución y desarrollo.
No hay crecimiento sin paz y sosiego, condiciones básicas para difundir la ley del esfuerzo, incentivar el trabajo creativo y rescatar la solidaridad con el prójimo, valores sin duda indispensables en toda comunidad organizada.

Fuente: http://www.colabogados.org.ar/ Colegio de Abogados de la ciudad de Buenos Aires.

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