martes, 7 de octubre de 2008

Las copias y las horas de gracia

  • Por Eduardo Sirkin *
    Ya nos enseñaba ALSINA, Hugo (Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial, tº 1, p. 747, Ed. Ediar, 1956) que un "..término es perentorio cuando por el solo transcurso del tiempo se produce la caducidad del derecho que ha dejado de usarse.-

    FALCÓN, Enrique M ("Tratado de Derecho Procesal Civil y Comercial", tº 1 pag. 624, Edit. Rubinzal Culzoni) dice que "..Los plazos perentorios son aquellos concluyentes que liquidan la posibilidad de la actividad procesal una vez cumplidos los términos, sin necesidad de manifestación especial del juez o las partes. La seguridad jurídica es también un aspecto de la noción de lo justo, de allí que no se trate de una cuestión meramente formal el aspecto de los plazos procesales –que además son perentorios- sino de conducir el pleito en términos de estricta igualdad, en salvaguarda de la garantía constitucional respectiva..."

    KIELMANOVICH, Jorge L. (Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Comentado y Concordado, Edic. 2 tomos LexisNexis, 2006, tº 1, pag. 273 expresa que "…La perentoriedad de los plazos legales y judiciales, supone su preclusión, sin necesidad de pronunciamiento a su respecto, por lo que una vez transcurridos los mismos se produce la consumación propiamente dicha de las facultades aprehendidas en ellos.."

    El Maestro Lino E. PALACIO ("Manual de Derecho Procesal Civil, LexisNexis, pags. 70 y sig.") refiriéndose al principio de preclusión nos ha ilustrado que "…tiene su raíz histórica en el proceso romano canónico..y es el que domina en nuestro ordenamiento jurídico…por efecto de la preclusión adquieren carácter firme los actos cumplidos dentro del período o sección pertinente, y se extinguen las facultades procesales que no se ejercieron durante su transcurso…"

    En cuanto a los plazos perentorios, salvo los correspondientes a caducidad de la instancia (art. 310 a 318 del CPCCN) que son subsanables o purgables y se cuentan por meses, el resto son perentorios conforme lo dispone el art. 155 del CPCCN.-
    Y el hecho que así sean además, por aplicación del principio de preclusión procesal, no impide que sean prorrogables y por el mismo principio, siempre y cuando la prórroga sea acordada y presentada en el expediente con relación a actos procesales determinados y antes del vencimiento del plazo. (SIRKIN, Eduardo “Prolongación del plazo de gracia en el Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires. Avasallamiento de las razones de su existencia y principios procesales” en elDial.com del 16-08-07) (
    elDial - DCBEA)

    En el artículo citado aludí a la razón de las horas de gracia que reproduzco para facilitar la comprensión del actual:

    Hasta el 31 de enero de 1968 en el ámbito de la Capital Federal (no existía aún la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) regía la Ley 12.990 Ejercicio del Notariado. que en su normativa para conciliar el vencimiento de los términos según el art. 24 del Código Civil y el del horario de tribunales, a la sazón con diferencias según fuese del 15 de noviembre al 14 de marzo y del 15 de marzo al 14 de noviembre (de 07:00 a 13:30 y de 13:30 a 18:00 respectivamente) expresaba:
    “Artículo 11 Son deberes esenciales de los escribanos
    de registro:...
    e) poner cargo a los escritos que deban ser presentados a las autoridades judiciales o administrativas en términos perentorios, o cuando les fueren presentados fuera de las horas hábiles, debiendo el escribano hacerse cargo de tales escritos para presentarlos personalmente a la oficina o secretaría indicada dentro de las dos primeras horas del siguiente día hábil...”
    Los escribanos con registro o sin el estaban facultados para colocar los cargos fuera de hora en actas extraprotocolares lo que dio lugar a simulaciones y rentabilidades falseando más de uno fechas y horas de modo tal que concurriendo el letrado o la parte en un día, asentaban haberlo recibido el anterior y concurrían a presentarlo personalmente dentro de las primeras horas conforme la norma.

    Era vox pópuli la existencia de notarios en los alrededores del Palacio de Justicia cuya única labor era la de colocar y cobrar la gestión de los cargos fuera de hora.

    Además la jurisprudencia de los distintos fueron no era uniforme y en algunos se requería la primera hora del día hábil siguiente y en otros las dos primeras.

    Con la sanción de la ley 17.454 se puso fin a todo ello y los autores del proyecto, prestigiosos juristas (Lino Enrique Palacio, Carlos Alberto Ayarragaray, Carlos José Colombo, Néstor Domingo Cichero, María Luisa Anastasi de Walger y José Julián Carneiro) lo anticiparon en la exposición de motivos al referirse a los actos procesales:
    “...Con relación a los escritos presentados fuera de horario judicial se ha creído conveniente reemplazar el actual sistema, proclive a actitudes ficticias y a problemáticos deslindes de responsabilidad, por la habilitación, a los efectos del cargo, de las dos primeras horas del despacho del día hábil inmediato al del vencimiento del plazo correspondiente (art. 124)...”
    Ante la existencia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por ley ORGANICA NOTARIAL nº404/2000 (15-6-2000) con vigencia el 25 de septiembre de 2000, sancionada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para las diligencias especialmente ACTAS se eliminaron las extraprotocolares, resolviéndose por la matricidad razón por la cual deben extenderse en el protocolo. Está regulado en el Capítulo III, Arts. 82 a 92 ambos inclusive.

    Los escribanos con registro en el ámbito de la Ciudad dejaron de regirse por la ley nacional 12990 y pasaron a depender y regirse por la ley local individualizada.

    Un concepto elemental de “carga procesal” sería un acto que de facultativo para el ejercicio de un derecho, conlleva el deber de cumplir otro cuya omisión trae aparejada una consecuencia gravosa para la parte. Lo sintetizamos con la expresión del “imperativo del propio interés”.

    Así entre otras, ante el derecho de recurrir está la carga de fundamentar mediante el memorial (art. 246 del CPCCN) o expresión de agravios (art. 359 del CPCCN) según se trate de un recurso de apelación concedido en relación o libremente; acompañar copias para formar el incidente del art. 250 del CPCCN; acompañar copias de escrito o documentación bajo apercibimiento de lo dispuesto en el art. 120 del CPCCN; interponer el recurso de reposición con el fundamento en el mismo acto (art. 239 del CPCCN); presentar escritos previstos en el art. 56 del CPCCN con firma de letrado bajo apercibimiento de lo dispuesto en el art. 57 del CPCCN; dejar constancia en el libro de asistencia en los casos del art. 133 del CPCCN; devolver el expediente retirado por el letrado para alegar bajo apercibimiento de perder ese derecho (art. 482 del CPCCN), etc...y para completar el tema: “la carga de acompañar tantas copias como partes intervengan” de los escritos de los que deba darse vista o traslado, de sus contestaciones y de los que tengan por objeto ofrecer prueba, promover incidentes o constituir nuevo domicilio y de los documentos con ellos agregados (art. 120 del CPCCN).

    Esta carga ha sufrido algunas variantes en su exigencia, aplicación y sanción ante la omisión en las sucesivas legislaciones rituales.

    Con la vigencia de la ley 14.237, ante la falta de presentación de copia, debía intimarse para su agregación en el plazo de veinticuatro horas, bajo apercibimiento de tener por no presentado el escrito.(art. 6º de dicha ley).

    El único plenario que conozco sobre copias se dictó sobre esa ley:
    “Con sujeción a lo dispuesto por el art. 20 de la Ley 14.237, bastará la sola firma de los secretarios en las providencias que conforme al art. 6 de la misma, se intima a las partes a que agregaren las copias en el término de 24 horas, bajo apercibimiento de tener por no presentados los escritos".-
    Cámara de Paz, en pleno, noviembre 11-1954, in re "Tavb, Jorge Gualterio c/Bolotnicoff, Raúl"
    La Ley, tomo 76, página 705
    (
    elDial - ANB0)
    La buena intención de la ley resultaba, asiduamente desvirtuada en la práctica porque facilitaba y estimulaba el incumplimiento de esa carga, y demoraba las actuaciones. (COLOMBO, Carlos J. Cód. Proc. Com. tº I, p. 590 § 4 Abeledo-Perrot.).

    Esa fue la razón por la cual el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación en su artículo 120 versión inicial por la ley 17.454 (vigente desde el 01 de Febrero de 1968) , suprimió la intimación previa como recaudo para la devolución del escrito y para obviar la posibilidad de un simple olvido o mera inadvertencia otorgó la facultad de subsanar la omisión dentro del día siguiente

    Por supuesto que según sea la ley vigente han sido las interpretaciones judiciales, ya que la versión de la ley 17.454 estableció la automaticidad para el cumplimiento de la carga y la efectivización de apercibimiento sin necesidad de recaudo alguno, anticipando el otorgamiento de la oportunidad al incumplidor si el juez o tribunal no aplicó de oficio el apercibimiento. (confr. SIRKIN, Eduardo, “Presentación de tantas copias como partes haya. Alerta rojo”, D.J. 1996-2-pag. 7 y SIRKIN, Eduardo “Algo más sobre “la carga” de acompañar copias” en elDial.com del 03-11-05) (
    elDial - DC752)

    En lo que respecta al número de copias a acompañar, atento a que ha habido diferentes criterios, es usual aferrarse a la costumbre -carente de asidero legal- de acompañar copias según sea la parte a la que debe corrérsele un traslado o a quien se le contesta.

    Posteriormente, con la reforma por la ley 22.434 que entró en vigencia el 31 de octubre de 1981 (120 días de su publicación: 1-7-81), a la exigencia de acompañar tantas copias firmadas como partes intervengan, agregó la salvedad de la unificación de la representación en el primer párrafo y modificó el sistema del plazo para subsanar la omisión en el segundo, restableciendo la intimación o requerimiento previo, con la aclaración que la misma debe notificarse por ministerio de la ley, ya que de no haberlo hecho hubiese sido por cédula conforme al artículo 135 inciso 6º, además clarificó quienes pueden firmar las copias (partes, apoderados o letrados que intervengan en el juicio).
    Art. 120. CPCCN– Copias. De todo escrito de que deba darse traslado y de sus contestaciones, de los que tengan por objeto ofrecer prueba, promover incidentes o constituir nuevo domicilio y de los documentos con ellos agregados, deberán acompañarse tantas copias firmadas como partes intervengan, salvo que hayan unificado la representación.

    Se tendrá por no presentado el escrito o el documento, según el caso, y se devolverá al presentante, sin más trámite ni recurso, salvo la petición ante el juez que autoriza el art. 38 , si dentro de los dos días siguientes a los de la notificación, por ministerio de la ley, de la providencia que exige el cumplimiento del requisito establecido en el párrafo anterior, no fuere suplida la omisión.
    ……..
    Surge liminarmente el carácter imperativo contenido en la norma en cuanto a la obligación de acompañar copias, pero más aún respecto al apercibimiento del segundo párrafo, que no habilita al juez a ponderar la clase de escrito o documento de que se trate ni hacer distingos de ninguna índole.

    Ya he relatado en el artículo citado y no está de más recordarlo para mantenerse alerta que en la causa citada de la Sala G, que tramitara por la vía del proceso sumario, tuvo informe del secretario el 24 de noviembre de 1994 de haberlo encontrado en canastilla, -no obstante el cargo del día 10 del mismo mes y año- y al día siguiente 25 se formuló el requerimiento para cumplir con el artículo 120 del Código Procesal. Ergo, a la parte se le tuvo por no presentado el escrito haciéndosele efectivo el apercibimiento de la norma en una clara interpretación literal.

    Pero el alerta es para todos los litigantes y ante todos los estrados, ya que no sabemos con precisión la orientación del juez o tribunal, en cuanto a la aplicación de oficio del requerimiento literal del mentado artículo 120 del CPCCN de acompañar tantas copias de los escritos y documentos como partes intervengan. Ante esa duda, lo aconsejable es dar cumplimiento con la norma de rito y además –por si acaso- quedarse hasta que sea llenado el cargo, por la posible equivocación o distracción de quien lo deba llenar.

    Y como expresara en “Notificaciones, alertas y modalidades” SIRKIN, Eduardo, del 05-05-05 (
    elDial - DC5DA) es que después de la catarsis que podamos tener de haber concluido la elaboración de una expresión de agravios(art. 259 del CPCCN) o pedidos del art. 260 del CPCCN y su presentación en la Sala, no nos contentemos con ello y volvamos y si el expediente no se encuentra en su casillero dejemos constancia en el libro de asistencia ya que podemos haber omitido un juego de copias; que no hayamos firmado las copias; o cualquier variante incluida que esté la firma de nuestro cliente y hayamos firmado como letrado las copias y nó el escrito y la providencia que nos exija se subsane la omisión (arts. 120 y 57 del CPCCN) por falta de ejercicio del derecho que nos confiere el art. 133 del CPCCN se haya notificado y vencido el plazo respectivo.

    No es el caso de la falta de firma de la parte o del letrado apoderado en el escrito que corre otra suerte por inexistente:
    “La falta de firma de la apelante en el escrito de interposición del recurso torna inexistente el acto (Conf. esta Sala, Causa 2590 del 12-6-73, causa 50.799/95 del 30.11.95, sin que modifique dicha conclusión la circunstancia invocada de que la copia llevara la firma de dicha parte.”
    Riomar Conservas Ltda. c/ Norieta, Homero Christian s/ Nulidad de marca. Causa nº 2576/91.
    CN.Civ. y Com. FED, Sala II.. 20-10-98
    (
    elDial - AF15AF)
    Aporto a continuación distintos fallos que hacen al tema para facilitar su acceso y la interpretación actual:
    “El plazo para acompañar copias del escrito que prescribe el art. 120 del Código Procesal, reviste el carácter de perentorio, por lo cual su vencimiento determina en forma automática la caducidad de la facultad procesal que concedía, sin que para tal resultado se requiera la petición de la otra parte o declaración judicial.”
    M., A.N. c/ P., R.H. s/ DIVORCIO ART. 215 CODIGO CIVIL CNCIV - Sala K - Nro. de Recurso: K126253 - Fecha: 15-4-1997) (sentencia interlocutoria)
    (
    elDial - AE524)

    “El art. 120 del Código Procesal al referirse a los escritos de los cuales debe darse traslado no distingue sobre la calidad y contenido de ellos, pues la exigencia de las copias tiende a que cada litigante cuente con los elementos necesarios para el mejor ejercicio del derecho de defensa, por lo cual se lo ha calificado de requisito sustancial, en el sentido de que se trata de una carga para su presentante, al punto tal que la ley 22434 atenuó el rigor para purgar la omisión y extendió el plazo a dos días.” Dra. Lozano.- Duarte, Diego Carlos c/ Obra Social del Personal de Encargados de Renta y Horizontal s/ Daños y Perjuicios. CNCIV - Sala L - Nro. de Recurso: L054564 - Fecha: 12-08-99)
    (
    elDial - AE12B3)

    “El art. 120 deja a salvo la posibilidad de que el interesado peticione ante el juez de acuerdo con lo autorizado en el art. 38 C.P.C.C.N. a fin de despejar cualquier duda que eventualmente pudiera suscitarse a raíz de que el mismo texto establece que la resolución que tuviera por no presentado el escrito o documento no admite "más trámite ni recurso". Parece claro que al conocer del remedio que prevé el art. 38, el magistrado debe examinar si el proveído del secretario se ajusta o no a las disposiciones del art. 120, pero no se halla facultado a apartarse de ellas.”
    "Deutsche Bank Aktien-Gesells c/ BCRA s/ Nulidad de Resolución. CNACAF, SALA II - D., H. y G. de C. G. - 17/07/92 Ficha: 431
    elDial - AH1A7
    Me he referido a la perentoriedad del plazo de gracia, (SIRKIN, Eduardo “ Tiempo de los actos procesales. Plazos perentorios y de los otros. Cargo- razón de las horas de gracia / Fallos” en elDial.com del 18-08-05) (
    elDial - DC6A3) que siempre consideré que había que estar alerta con el cargo puesto en los escritos sea manual o mecánicamente, ya que por un error al colocar la hora se podía correr el riesgo de presentar el escrito fuera de término o antes si fuese a la inversa.

    También que las dos horas de gracia además de poner coto a prácticas espurias como las apuntadas implicaba –como expresara- conciliar el vencimiento del plazo del art. 24 del Código Civil con el del horario de tribunales:
    Art. 24 del Código Civil: “El día es el intervalo entero que corre de medianoche a medianoche; y los plazos de días no se contarán de momento a momento, ni por horas, sino desde la medianoche en que termina el día de la fecha”
    Principio descartado por la ley de Acción de Amparo que en su art.15 ley 16.986 establece un plazo de 48 horas, pero como me estoy refiriendo al cargo, viene a cuento su aplicación por la implicancia que tiene un minuto tarde con igual resultado que en los escritos que venzan en días.

    La Cámara Nacional en lo Civil se expidió respecto a unos minutos posteriores a las dos horas de gracia:
    El plazo de gracia constituye una franquicia excepcional acordada para la presentación de escritos al día siguiente del vencimiento del término durante las dos primeras horas del horario judicial. Por ello, la pretensión de que se tenga por presentado en término un escrito "en el caso la interposición de un recurso extraordinario" dejado nueve minutos tarde de vencido el plazo otorgado por el art. 124, párrafo último, importa requerir "un plazo de gracia de otro plazo de gracia", ya que no reviste sino tal carácter el otorgado por la norma citada.
    (Sumario N°15313 de la Base de Datos de la Secretaría de Jurisprudencia de la Cámara Civil - Boletín N° 8/2003). Tipo de Fallo: R Sala: C Expte. Nº: C356471 Fecha: 04/02/03.- BIASOLI, Mirta Angélica y otros c/ ESPERÓN, Elsa y otros s/ EJECUCIÓN HIPOTECARIA
    La Cámara Nacional en lo Comercial se expidió en igual sentido:
    "No procede otorgar una suerte de plazo de gracia judicial al plazo de gracia legalmente establecido por el cpr 124 in fine. El Tribunal ha adoptado antes de ahora ese criterio, en los autos "Andibien de Punta SA", de fecha 11.12.89; criterio que reitera aquí, pues no procede agregar minutos de gracia al plazo de gracia, pues de hacerlo se ingresaría en un terreno cenagoso y lindante con lo arbitrario, ya que se ignoraría cuál sería el límite de la gracia judicial."
    "Véase que admitido un plazo de gracia de dos horas y tres minutos, el mismo criterio autorizaría la gracia de un cuarto minuto; fijado un plazo de dos horas y cuatro minutos, procedería la gracia de un quinto minuto; y así se entraría en un deslizamiento hacia el infinito. No procede pues, conceder esos minutos de gracia, ni siquiera el primero de ellos (esta Sala, 18.7.01 "Cocilova Armando Atilio")." (Del voto de la mayoría)
    CAUSA 82736/03 - "Hydro Agri Argentina SA c/ D'Amario Hnos. SA y otro; s/Ejecutivo" - CNCOM - SALA D - 18/05/2005 elDial del 4-8-2005.
    (
    elDial - AA2C30)
    La Corte Suprema de Justicia de la Nación en autos “Cantera Timoteo S.A. c/ Mybis Sierra Chica S.A. y otros, en fallo del 30 de septiembre de 2003 (
    elDial - AA1D72) (confr. Diario Judicial del sábado 3 de enero de 2004, por mayoría afirmó que la interpretación estricta que debe atribuirse al “plazo de gracia” previsto en el art. 124 del CPCCN por razones de seguridad jurídica, imponen colocar un momento final para el ejercicio de ciertos derechos, transcurrido el cual sin extensión deban darse por perdidos.

    En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los autos: GCBA c/& Dávola Manuel s/ Ejecución Fiscal – Avalúo, la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la C.A.de B.A. Sala I con fecha 30/12/2004 consideró extemporánea la presentación de un escrito un minuto tarde. (
    elDial - AA27D7)

    Hace más de tres años nuestro mas Alto Tribunal con diferente composición mediante integración de conjueces después de más de diez y siete meses del primitivo fallo, hizo lugar a un recurso de reposición en los mismos autos: “Cantera Timoteo S.A. c/ Mybis Sierra Chica S.A. y otros en fallo del 03-03-2005 publicado en elDial.com del 29-04-05 y en L.L. del 27-06-05 p.3 justificando el apartamiento de la otrora invocada seguridad jurídica.

    Ambos fallos fueron anotados por el distinguido procesalista y amigo, recientemente fallecido a quien le tributo un merecido homenaje: COLERIO, Juan Pedro en la última publicación indicada de L.L. “Dos resoluciones contradictorias de la Corte Suprema dictadas en el mismo expediente” y si bien coincido con los fundamentos de sus comentarios, no deja de llamarme la atención otros tópicos que dan la pauta de afirmaciones de la Corte que contradicen además la normativa que la misma ha impuesto en el Reglamento para la Justicia Nacional y la exposición de motivos que acompañó al proyecto que deviniera en Ley 17.454.

    Dicen en el primero de los fallos (la mayoría) punto 4º):
    “ Que el legislador ha instituido el llamado plazo de gracia a fin de habilitar la presentación de escritos dentro de las dos primeras horas hábiles del día siguiente al del vencimiento del plazo para hacerlo, precisamente a fin de impedir los perjuicios que para las partes pudieran derivar de razones de fuerza mayor que les impidiesen hacerlo en tiempo oportuno, motivo por lo cual resulta inadmisible que pretendan invocarse motivos de la misma índole para no cumplir puntualmente con la presentación en el tiempo suplementario que graciosamente la ley otorga”
    Ya he transcripto el pensamiento de los autores del proyecto y -al aceptarlo por ende del legislador-, que nada tiene que ver con lo que los Sres. miembros de la Corte Suprema afirman que el legislador ha instituido.

    Además el voto en disidencia del Sr. Presidente Dr. Enrique Santiago Petracchi; del Sr. Vicepresidente Dr. Augusto César Belluscio y de los Sres. Ministros Dres. Antonio Boggiano y Juan Carlos Maqueda se da de bruces con el R.J.N.

    En efecto, dicen:
    4º) Que corresponde recalcar, por otra parte, que el plazo de gracia instituido por el art. 124 del citado código no constituye una prolongación del término ya fenecido a las 24 del día anterior, sino precisamente un remedio para impedir las consecuencias perjudiciales que podría ocasionar una situación de fuerza mayor que no hubiese permitido hacer la presentación judicial en tiempo oportuno;..”
    Y en el Reglamento para la Justicia Nacional dictado por la C.S.J.N. en este tópico conforme Acordada 4/74 del 8-II-1974 expresan:
    4.- El plazo para la presentación de escritos se extiende hasta las dos primeras horas de atención al público del día hábil inmediato al del vencimiento de los plazos, de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 124 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, y por Acordada 25/76 del 20-VII-1976 ajustado el horario se dispuso aplicar el art. 124 “in fine” del CPCCN a partir de las 7:30.
    No siendo obligatorios los fallos de la C.S.J.N. y ante la disímil integración en sus decisiones, entiendo que la aplicación del principio de preclusión es inexcusable, de lo contrario los interrogantes serían infinitos.

    En algunos juzgados el cargo mecánico tiene la hora en un atraso de 2 minutos y al preguntar comprobé que es “adrede” para evitar perjuicios y situaciones como las que son objeto de estos comentarios.

    Por ello, cuando una parte espera el transcurso del plazo para una presentación (caso inverso) es conveniente preguntar al empleado qué hora tiene el sellador mecánico y con una simple prueba ver que valga la pena esperar unos minutos para no incurrir en apresuramiento y obtener un resultado adverso a su petición.

    Es de destacar que las aludidas 2 horas de gracia del art. 124 del CPCCN son para la presentación de escritos, no siendo aplicable ese beneficio para el cumplimiento de otras cargas impuestas en el código ritual, como la adjunción de copias para la formación del incidente en los términos del art. 250 del CPCCN en el recurso de apelación concedido con efecto devolutivo, aún cuando las mismas sean acompañadas con un escrito ya que la carga es de acompañar copias; lo mismo para el imperativo del art. 120 del CPCCN con idéntica carga; también con subsanar la omisión de firma de letrado de los arts. 56 y 57 del CPCCN con mismo apercibimiento; lo mismo para la devolución del expediente facilitado en préstamo para alegar en los términos del art. 482 del CPCCN, rigiendo las horas de gracia en ese caso para la presentación del memorial en el primer caso y del alegato en el segundo. (Conf.. SIRKIN, Eduardo “ Clasificación de los plazos del Cod. Procesal Civ. y Com. de la Nación en elDial.com del 07-07-05) (
    elDial - DC648)

    Aisladamente se ha distinguido entre la copia de escritos de los cuales depende el ejercicio de un derecho por parte de la contraria de aquellos que exclusivamente se destinan a los litigantes para que dispongan de un duplicado de las piezas del expediente, distingo e interpretación que no está contemplada en el art. 120 del CPCCN lo que conlleva a afectar la igualdad de las partes en el proceso y en caso de una contestación de agravios por ejemplo además del desglose del escrito por el apercibimiento imperativo del CPCCN no se advierte la importancia del escrito que –mal presentado- tendrá al no estar incorporado en relación a las costas de la apelación ya que deberá considerarse falta de cumplimiento del contradictorio.

    Aunque sea sobreabundante, el CPCCN no distingue calidad ni clase de escritos de los cuales debe acompañarse copia, refiere expresamente a TODO ESCRITO

    Como regla de autoprotección es conveniente acompañar siempre tantas copias como partes intervengan para escritos y documentos y controlar el expediente con posterioridad a su presentación, dejando nota / constancia en el libro de asistencia todas las veces que sea necesario, atento a que el consenso es generalizado, en el sentido que al presentante del escrito le incumbe concurrir a notificarse de la respuesta al mismo.
    “Todo litigante que dejó un escrito asume, concordantemente, el deber de concurrir al juzgado a enterarse del proveído que haya merecido, de modo que la respectiva notificación se produce según lo dispuesto por el art. 133, Cód. Procesal (ADLA, XLI-C, 2975), efecto que no ha podido impedirse por la circunstancia de haberse ordenado tal anoticiamiento por cédula o personalmente”.
    CNCiv. ,Sala D , agosto 23 - 985 --- Gamarra Benítez de Caballero c. Raymos)
    LA LEY, 1985-D, 533
    Y en caso que el juez realice algún distingo no autorizado procesalmente, ejercer los recursos que la ley ritual acuerda.



    (*) Profesor Adjunto de Derecho Procesal Civil de la Facultad de Derecho de la UBA. Docente desde hace 43 años de la materia en dicha Facultad. Abogado en ejercicio desde hace 45 años. Subdirector del Departamento de Derecho Procesal de dicha Facultad. Ex docente de la Escuela de Iniciación profesional del CPACF. Presidente de la Comisión de Derecho Procesal de la AABA. Director y Docente del Curso de Iniciación Profesional Área Procesal Civil y Comercial de dicha Entidad. Ex Profesor Adjunto de Derecho Procesal en las facultades de derecho de las Universidades de Belgrano y El Salvador. Ex Subdirector de Doctrina Judicial de Editorial La Ley. Ex Director de la Sección Procesal del Instituto de Asuntos Legislativos de la Federación Argentina de Colegios de Abogados. Miembro de la Asociación Argentina de Derecho Procesal. Miembro de la Sección Procesal de la Comisión de 26 Juristas del país, designada por el Ministerio de Justicia de la Nación para el Digesto Jurídico Nacional. Autor de más de 150 trabajos sobre la materia; disertante en Jornadas, Cursos y Conferencias en Capital e interior del país. Designado "Profesor Consulto" por el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Buenos Aires el 29-06-06.
    info.estudio.sirkin@gmail.com

1 comentario:

Lujan dijo...

Me sirvio muchisimo su articulo, muchas gracias!