lunes, 5 de octubre de 2009

La actividad pericial en Psicología Forense

  • AGRADECIMIENTO ESPECIAL PARA LA LIC. ANA SILVA.
    Estimados lectores, la Lic. Ana Silva ha tenido la gentileza de enviarme un artículo de su autoría, titulado "La actividad pericial en Psicología Forense". Mi más sincero agradecimiento para la Lic. Silva por su amabilidad.

  • No es lo mismo Daño Psíquico que Daño Moral.
    En mi opinión, a la hora de abordar la tarea pericial psico-forense, acerca del diagnóstico y evaluación de daño psíquico, aparecen dificultades que es necesario al menos intentar dilucidar.
    Al respecto, es importante como primera medida, diferenciar daño psíquico de daño moral, entendiendo que éste último se relaciona con el aspecto consciente de la personalidad que implica una percepción subjetiva que comporta estados de sufrimiento, pena, dolor etc. Como consecuencia de un hecho perjudicial.
    Si nos referimos a daño psíquico, la situación cambia drásticamente, a mi entender, ya que en éste, está implicada la estructura inconciente del sujeto con lo cuál el impacto a nivel del perjuicio de la personalidad es mucho mayor debido a que están comprometidas la estructura y dinámica de dicha personalidad.
    “Se puede considerar daño psíquico como la resultante que desencadena las alteraciones en los distintos grados en que se manifiesten, y que obedece a una causa inesperada y ajena al sujeto. Podríamos hacer notar, en referencia al daño psíquico, que se produce una ruptura en el equilibrio homeostático del sujeto. Aunque este equilibrio se de con características neuróticas, basta que exista un desajuste en su sistema defensivo adaptativo, que no en todos los casos puede ser reversible (incapacidad permanente), para que el daño en la salud se manifieste.” (Lic. Héctor R. Alvarez, Dr. Osvaldo H Varela, Lic. Dora B Greif, La actividad pericial en Psicología Forense, Cap. 3, pag. 49).
    De acuerdo a lo planteado por estos autores queda claro que el daño psíquico debe analizarse y evaluarse desde una perspectiva estructural y dinámica de la personalidad.
    Ahora bien, quien está capacitado para dicha tarea es el psicólogo forense, toda vez que es quien posee las herramientas pertinentes para tal fin.
    Un tema no menos importante y que es portador de serias controversias se refiere al estado psíquico del sujeto previo al perjuicio ocasionado.
    Al respecto, considero que dicho perjuicio devenido luego en daño psíquico, puede activar una patología de base, o sea latente, que hasta el momento no se había desencadenado, y que ahora aparece por el factor imprevisto agravando el estado de salud del sujeto.
    En mi práctica profesional, me ha tocado trabajar con pacientes que me llevaron a reflexionar sobre este tema de daño psíquico, los mismos padecían graves depresiones, trastornos de ansiedad, stress post traumático, desestabilización psicofísica general, con los consecuentes síntomas en las áreas corporales, cognitivas, emocionales y conductuales. Ha sido mi tarea investigar si tales patologías eran preexistentes en el sujeto, y agravadas por el daño, o posteriores al mismo como consecuencia de tal.
    En cualquiera de los dos casos es evidente que el concepto de daño psíquico a mi entender, es de importancia suprema ya que de las consecuencias del mismo depende la salud del sujeto y su futuro, laboral, familiar, social, profesional, etc.
    “… el estado previo del sujeto no hace desaparecer la posibilidad de que aparezca un daño psicológico. Si un sujeto ha podido compensar determinada cantidad de efectos traumáticos con defensas que le permitieron una forma determinada de ver el mundo y manejarse con él, al aparecer un acontecimiento externo que es inesperado y ajeno a su voluntad, que implica que se alteran sus formas de manejarse hasta ese momento, podemos comenzar a pensar que en la historia de ese individuo algo ha ocurrido. Ese algo puede llegar a configurar daño psíquico…” (Lic. Héctor R Alvarez, Dr. Osvaldo H. Varela, Lic. Dora B. Greif, La actividad pericial en Psicología Forense, pag. 51).
  • Concluyendo, quiero expresar como profesional de la salud, y perito psicóloga, que la Psicología Jurídica tiene gran importancia como especialidad que conjuga la Psicología con las relaciones del ámbito del Derecho. Por lo tanto siendo que el derecho como la psicología, son ciencias sociales, ambas ramas deben interactuar en beneficio de la salud de la gente y en procura de la obtención de justicia. Cuando se habla de Psicología Jurídica se habla del Presente, ya que en la actualidad la mayoría de los Juzgados cuentan con psicólogos que trabajan en colaboración directa con jueces, asesores, defensores y fiscales, formando de esa manera equipos multiprofesionales que intentan resolver los problemas que se suscitan y tratan de comprender las conductas de las partes involucradas.
  • Lic. Ana Silva.
  • Psicóloga.
  • Perito Psicóloga.
  • Profesora de Psicología.